miércoles, 18 de febrero de 2009

Cara de velocidad

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Qué bonito, hombre encasquetado, seguro que ahí dentro, tus pensamientos estarán a salvo. Y cuando vayas por carreteras a velocidades que hacen rugir tus ruedas, quizá puedas liberarte y huir de la realidad en las ciudades. Que siga para tí el buen día. Sol y sobre todo rodeado de buena compañia. Adiós adiós, hombre del casco, amurallado.....

El cielo es de asfalto plastificado y te esta esperando. Conduce con cuidado y no te quites el casco.
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2 comentarios:

Manuel dijo...

Aceleró tanto que dejó atrás sus pensamientos... La paz se hizo en su corazón.
Gracias.

María dijo...

Seguro que sí, que ahí dentro sus pensamientos están bien amarrados con ese casco, no creo que salgan a flote, y ójala las ruedas no vayan a mucha velocidad porque puede besar hasta el cielo.

Un besazo Lola, te deseo una feliz tarde.

Metal Cambra, Veles e Vents, Seaia