viernes, 6 de marzo de 2009

Viaje

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Viaje en algodón dulce
A perderse, a divagar, que es bastante sano. ¿Para qué hablar?
Daría la vuelta al mundo, pero partiría desde la luna. Me acercaría a su luz y de cerca atraparía su viva mirada de perla blanca y agrisada. Aplaudiendo sin ruido, sus discursos improvisados de latín y griego asociados. Después un gesto de adiós con la mano. Dando la vuelta al mundo, orbitando como anillo, satélite pastor o troyano. De vuelta aunque hubieran pasado algunos años, sintiéndome mar y extendida en la mayor parte del planeta, entre masas terrestres, recorriendo costas y litoral. Dando la mano a los océanos para comunicarlos. Acumular algas, ser transitada por peces y acariciar de los barcos sus vientres. Que me bauticen con nombres y cataloguen de interior, litoral o continental.
Profunda o superficial, chocar contra rocas y salpicar, agitar o tranquilizar. Si fuera mar, absorbería luz y oscuridad del Sol y la Luna desde la parte oriental hasta la occidental.
Diáfano y al mismo tiempo alguna isla abrazar.
Al regreso, entrar por Montchuit y Tibidabo, darme una vuelta con un palo de algodón dulce en las manos que deje y tizne mi nariz. Y siendo feliz, desde allí, venga el invisible abrazo del viento, despliegue mis alas y rápido me lleve de vuelta a casa, desde donde cuentos invento.
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4 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

"Viaje en algodón dulce
A perderse, a divagar, que es bastante sano. ¿Para qué hablar?"


A ese viaje me voy contigo, si tienes sitio para mí...
Saludos!

Susana Vera-Cruz dijo...

Que bello mi querida amiga.
A veces quisièramos volar y recorrer cada rincòn, ensalsados en el dulzor de la vida.
La edad no importa cuando somos niños por dentro.

Hermosos versos amiga
Tambièn paso a desearte un feliz Dìa de la Mujer mi niña ,pues nos lo merecemos!!

Besitos y rosas blancas Alada.

Susana-Agualuna

Luna Azul dijo...

Qué bonita entrada, me trae recuerdos de la infancia, de aquel algodón dulce que tanto me gustaba.
Perdida la carita entre esa nube hasta que se quedaba la nariz y el morrete todo pegajoso.
Volar y soñar entre nubes de algodón.
Un besote MUACKSSSSS
Ah y supongo que en ese vuelo habrás pasado por mi tierra no? jajajaja

Miguel Ángel Bruno dijo...

Querida amiga de la sonrisa traviesa, quiero avisarle que lleva un polizón en su vuelo, usted podrá sentirlo, hasta conversar con él.

Metal Cambra, Veles e Vents, Seaia