jueves, 31 de marzo de 2011

Dorando amaneceres


Es tan fácil, tan vital la primavera, esa que se nos presenta antes de la recogida de la cereza… Despertando en la mañana, con la timidez de la luz entrando por la ventana a cámara lenta, bañando en oro las siluetas, el cabello y esas largas pestañas que juegan a acariciar vecinas orejas. Y antes de abrir los ojos descubrir que hoy es nuevo el universo, aunque con la misma esencia. Nace desde el silencio, musicalidad, ritmo in crescendo y latidos en el pecho. El redoble con que amanecen los días, cabalgata multicolor de pensamientos y una fresca filosofía . . .

4 comentarios:

Miguel Ángel Bruno dijo...

Muy bella percepción, por aquí en mi tierra dorando atardeceres otoñales. Hoy ha muerto una hoja, intacta, sin haber sufrido deterioro.
Cariños

La sonrisa de Hiperión dijo...

Necesito para mí esos amaneceres... Amaneceres perennes... Esos amaneceres jugosos...

Saludos!

Bernardo dijo...

Un macro de un par de cerezas excelen, acompañado de un bonito texto.

Saludos

Anónimo dijo...

y lo mejor de esta fotografia está hace un mes... Hacía un mes que los cerezos estaban en flor, digno rosa, traslúcido blanco... Y el aroma, casi inenarrable... solo hay que estar en algun valle que recoja y no deje escapar esa esencia... y despues esperar para saborear el jugo rojo....
L.
El Jerte, por ejemplo.

Metal Cambra, Veles e Vents, Seaia