miércoles, 15 de diciembre de 2010

Dando vueltas al invento






El tiempo, es como una gigantesca tela de araña, solo naces te atrapa. Algunos dicen que no existe, que fue un invento del hombre, un abracadabra para poner orden. Debe ser… como la aparición de la rueda o el fuego , con ello se midió la distancia, las luces y las sombras, pero el tiempo marca un antes y un después, no es visible pero deja su huella. La prueba está en la caducidad de la materia, en escritos, en obras que reflejan historia. Y todo esto, nos puede llevar a una confusión. Puede significar que hoy por hoy, ya no podemos decir que el tiempo es oro o… efímero o eterno. Ni tampoco decir la frase “ no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Según esas teorías, no tiene sentido, ¿para qué?. Es una alucinación, un espejismo, ¿ y qué ocurrirá ahora con su nombre y los adjetivos con los que decoran las frases poetas y escritores? ¿Lo borraran de la real academia o lo indultaran? ¿y que ocurrirá con el que lo utilizaba continuamente como excusa? ¿ y como diferenciar un año de otro, si los segundos, minutos.. semanas y meses no pasan, no curriculan? Esto, a más de uno le puede costar un disgusto serio, incluso dejar loco a más de un relojero, a los ya, estresados controladores aéreos. A los políticos. A los futbolistas y deportistas de élite sobre todo…. No me imagino que desaparecieran los campanarios que dan las horas. ¿Qué harían los negocios que cobran por tiempo, por horas…? Un electricista, cualquier técnico, una prostituta … ¿ No existe el tiempo? Bueno…. esto es hablar por hablar, porque mucho rumorear, tener importantes asambleas, coloquios, charlas entre los más de lo más, científicos, matemáticos, astrónomos y filósofos... pero la realidad es que hoy por hoy, no hay nada demostrado y cierto, sobre este tema. Sospechas a caso y de momento quedan. Sigo consultando el reloj, apuntando en agendas y calendarios, citas, horarios… Es difícil concebir la existencia sin ese orden que nos impone el tiempo. Sin él, un auténtico caos, un desastre. Por eso, si el tiempo no existía, había que inventarlo.


1 comentario:

Miguel Ángel Bruno dijo...

Hola amiga, de acuerdo con que la medición del tiempo es necesaria para ordenar nuestros asuntos prácticos, pero déjame poner en duda la racionalidad del tiempo psicológico asumido como memoria.
El instante siempre es nuevo y para vivirlo con intensidad creativa requiere de nosotros una mente y corazón despojados del tiempo. A Kronos lo que es de Kronos y al amor lo que es del amor. Besitos atemporales ;-)

Metal Cambra, Veles e Vents, Seaia