miércoles, 12 de enero de 2011

El pez y la nada





Cuando me vaya, lo haré sin decir nada. Desearía que os prendáis un crespón negro en la solapa, pero luciendo una sonrisa infinita y amplia.
Cuando me vaya, preparad vuestras invisibles maletas, porque os llevaré..., aunque suene exagerado y cursi, en el alma…. Hasta que tal vez pierda la memoria, siempre hay una primera vez en que dejamos de recordar o a nuestro circuito neuronal y a sus conexiones no les da la gana.
Érase una vez, una memoria de pez y algo abstracta, que no quiso nadar y se puso a bailar en el fondo del mar con las algas.
Cuando me vaya no diré nada. Colocar un crespón negro en el mar y sus aguas.





1 comentario:

Anónimo dijo...

no haré mi maleta
no me llevarás
no te faltará la memoria
y no te recordaré.
porque iré contigo donde quieras ir...
iré junto a ti...
y te tendré tan presente, que no habrá pasado...
no hay crespón, ni mar, ni agua... no para ti...
L.

Metal Cambra, Veles e Vents, Seaia