miércoles, 9 de febrero de 2011

Dos breves




Hay noches que un reflejo es su estampa.
Un mar plácido en calma, mástiles de barcos señalando... la única perla cultivada.




Algunos nudos de lana techan esos rascacielos entre Nueva York y Manhattan. Anocheciendo, aparecen luces muy altas contemplando arrogantes el suelo, desde miles de ventanas.


1 comentario:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Hoy paso a cierta velocidad... Ando de tiempo como de títulos nobiliarios, vamos ninguno. Sólo decirte que es un placer verte de vez en cuando por mi espacio, y te doy las gracias por ello.

Saludos y un abrazo.

Metal Cambra, Veles e Vents, Seaia