domingo, 27 de febrero de 2011

Lavanda




Abriendo puertas y ventanas, pasan aromas de arbustos, flores y plantas. Aire limpio y transparente, una perfumada y joven mata de Lavanda esparce ramilletes por doquier dentro de la casa.
Se aloja con la inspiración lenta y profunda, un azul-violeta y verde fragancia. Un poema que destila ritmo y cuelga saquitos de hierba entre las prendas.
Ya se huele, ya se acerca, cada día un poquito más el festival aromático de primavera.

2 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Llevo un tiempo apartado de hacer visitas a los amigos. Poco a poco me volveré a poner al día. Ten un buen inicio de semana.

Saludos y un abrazo.

Anónimo dijo...

yo, en mi coche llevo siempre flores de lavanda...ya un poco mustias, han perdido ese color violeta/lila, pero todavia olorosas... si las tocas, cada año las mezclo con nuevas... a veces me parece una analogia de mi vida... justo al lado del cambio de marchas... Ya pronto vendrán las nuevas
L.

Metal Cambra, Veles e Vents, Seaia