miércoles, 9 de marzo de 2011

Danza de ocho vientos





En la torre, prisionero, guarda en un reloj de agua el tiempo. La veleta desde el techo, contempla el azote de ocho vientos que ni de si mismos se apiadan. Arrasan con ira, y furiosos, arrancan su propia raíz para perderse en la nada.
Y de nuevo vuelve la calma.

2 comentarios:

Miguel Ángel Bruno dijo...

...y de nuevo la calma... ¡Precioso!

La sonrisa de Hiperión dijo...

Todo se va consumiendo, con ese aire, con esa lluvia. Al dulce movimiento de la veleta.

Saludos y un abrazo.

Metal Cambra, Veles e Vents, Seaia