viernes, 29 de octubre de 2010

El cuentagotas








Apretó la perilla de goma hasta que bajo por el tubo hueco una gota de esencia que esperaba tranquila a ser resucitada por el dueño.

Volvió a recorrer los lugares de la infancia, abrir los ojos y asombrarse de reencontrar aquella magia.
Utilizó tan solo una gota como reactivo, e integro el pasado con el presente. Es más, se atrevió con el futuro.
… pensó que era reconfortante volver la cabeza de vez en cuando, justo cuando más vueltas da el mundo, para no perder las raíces y hacer de lo más simple, un sentimiento
humano e irrepetible.




1 comentario:

Miguel Ángel Bruno dijo...

Un instante pleno e irrepetible.
Abrazos amigueros

Guardando las distancias

Aquellas varitas mágicas que salían de la manga.  Ha sido un golpe de paz en intimo silencio... sorpresa, respiro de tranquilida...