lunes, 15 de noviembre de 2010

Una silla







En el mundo del cine, se quedó una silla vacía


Dicen que algunos que se fueron, siguen en nuestro recuerdo, para el resto de nuestros días..
y si llegaron a mayores, cuando los imaginamos, suelen estar en un sillón o silla preferidas.

Se fue para siempre y nos dejó parte de él, de su forma de ver la vida, su talento, su ironía. Imágenes que solo él podía ver mejor que nadie a través de una cámara, desde un sillón de director... supervisar fue su vida.

El Universo Berlanga sigue, se propaga, más cerca que nunca de las estrellas..
luces! acción!, se rueda.
Desde allá arriba, presumidas esas divas le rodean, le reciben con trajes plateados de seda.

Ahora feliz rodando en ese otro plano.
Buen viaje, Berlanga



2 comentarios:

Miguel Ángel Bruno dijo...

Buen viaje Berlanga, en realidad usted no se ha ido del todo.
¡Cortén! The End

Anónimo dijo...

Bienvenido, mister Marshall, y no se hable más.

Metal Cambra, Veles e Vents, Seaia