jueves, 3 de febrero de 2011

El contrato




Aquella tarde estaba dispuesto a cerrar la negociación que beneficiara a ambas partes.
Como era en él costumbre, conversaba apretando una y otra vez el pulsador del bolígrafo…. Un descuido en sus inquietos dedos, hizo caer su extraordinario Montblanc, del que no se separaba, pues lo necesitaba tocar, para recibir una eléctrica e irrazonable seguridad…, y cayó justo al lado del calzado de quien estaba a punto de ser su socio y aliado. Se fijó en sus zapatos, le gustaron. Ofreciéndole un sustancioso cambio, dijo: Me gustan tus zapatos, me quedarían perfectos. Antes de firmar el contrato…, te los cambio por mi bolígrafo.
Y allí mismo sellaron su contrato con el intercambio…



2 comentarios:

ariamsita dijo...

Buscando negocios en todas partes !!
me gusta tu blog (:

黄清华 Wong Ching Wah dijo...

Beautiful motive and setup shots series before this. Enjoyed sailing through your blog !!!
Have a nice day !

Metal Cambra, Veles e Vents, Seaia